viernes, 30 de noviembre de 2007

[Series] Críticas de Prison Break: T3E6 y T3E7


Aquí os dejamos las críticas de los episodios 6 y 7 de la tercera temporada de Prison Break.




Photo Finish:

Este es, sin lugar a dudas, el mejor capítulo de lo que llevamos de temporada y uno de los mejores de toda la serie. La tensión es asfixiante y todo lo que Scofield había estado planeando comienza a derrumbarse por una sucesión de infortunios y nefastas casualidades.
El hombre que conocía a Whistler, aparece degollado y se comienza a investigar al culpable del asesinato. Aunque en un principio parecía que Bellick había sido el autor del crimen, al final descubrimos que fue Mahone para que Sucre volviera a echar el líquido corrosivo en la valla y que la huida fuera más sencilla. Pero cuando se descubre la verdad, Mahone consigue salir de Sona para testificar en contra de la Compañía gracias a sus excompañeros del FBI.
En cuanto a Scofield, Lincoln finalmente le cuenta la verdad sobre Sara y su muerte. Es en este momento cuando vemos a Michael comportarse realmente como una persona normal, gritando, llorando, sin ganas de vivir ni de hacer nada. Pero sabe que no puede darse por vencido, la vida de su sobrino sigue dependiendo de que Michael y Whistler consigan escapar.
Por parte de Lincoln, LJ ha estado a punto de morir por culpa de los continuos engaños que el hermanísimo procura hacer a la enviada de la Compañía. Cuando Lincoln se da cuenta de que su hijo va a morir, Burrows cuenta toda la verdad sobre los planes que tenían para engañar a la Compañía y asegurarse salir con vida de la negociación.
Como cierre de este intensísimo episodio, vemos a Michael que culpa públicamente a Whistler por la muerte de Sara, lanzándole una pata de gallo lo que - en Sona - significa que ambos deberán pelear a muerte. Si Michael muere se acabó la serie, si Whistler muere LJ también. ¿Se le habrá ido la cabeza a Michael tras la muerte de su amada?

9




Vamonos:

En este capítulo descubrimos que lo que Michael pretendía era ganar tiempo pues, antes del combate a muerte, los contendientes tienen 15 minutos para prepararse.
Michael y Whistler se encuentran por los pasillos de Sona y comienzan la fuga. Quitan los barrotes de una de las ventanas de la prision, Michael comienza a bajar pero, cuando Whistler empieza a hacer lo propio, los guardias se dan cuenta de que algo va mal porque uno de ellos ha abandonado su puesto de guardia. Scofield, que ya había puesto los pies fuera de la prisión, se ve obligado a subir por la improvisada escalera y volver a las paredes de Sona. Cuando ambos se alejan de la ventana por la que habían intentado huir, son interceptados por los hombres del Lechero. Ya no hay escapatoria: hay que luchar.
Así que ambos, debido a lo temerario del plan de Michael, comienzan una pelea a muerte en la que Scofield lleva las de perder. Justo en el momento en el que Whistler se dispone a dar el golpe de gracia a Michael, las puertas de la prisión se abren y entran los guardias que custodian la periferia de la cárcel.
Los hombres habían visto la ventana sin barrotes, así que han entrado para ver quien es el culpable. Como nadie habla, se da por sentado que ha sido el propietario de la celda: uno de los hombres del Lechero. Además, el militar a cargo de los guardias le da un serio toque de atención al Lechero, lo que crea una sublevación por parte de muchos presos en contra del mandamás dentro de los muros de Sona.
Cuando Lincoln y los demás se dan cuenta de que Michael no lo ha conseguido, Burrows y Sucre hacen un plan para poder salvar a LJ de una muerte segura: interceptar la furgoneta de la Compañía y pillarlos por sorpresa para rescatar al joven cautivo.
Sucre atraviesa su coche súbitamente en la carretera, provocando que la furgoneta choque con él y que todos sus ocupantes queden mal parados. Lincoln aprovecha para intentar sacar a su hijo de allí, pero ellos son más rápidos y el plan de rescate fracasa.
Cuando Lincoln ve que todo ha salido mal, suplica por la vida de su hijo y pide más tiempo. Ante sorpresa de todos, Burrows ve cumplido su deseo y se dirige a Sona para comprobar qué ha pasado.
Mientras tanto, el Lechero se lleva a Michael a una habitación para hablar con él. El mandamás sabe que su vida corre peligro, y sabe que ha sido Michael quien intentaba salir de la prisión, por eso le obliga a que cuente con él para salir de Sona. Esto añade un interesante e inesperado compañero al frustrado plan de fuga de aquella prisión infernal.


8'5